rufus finales felicesUnas palabras y una historia que emociona:

“Puede que la foto que mejor defina la vida con Ruffus sea esta. Parece mentira verle aquí, dormido entre mis piernas, en mi tripa, a mi espalda, donde sea, siempre que sea pegado a alguien. Parece mentira, pero es donde más le gusta estar. No se acuerda de que hubo un humano que quiso matarle por estar enfermo…, que tuvo dinero para comprarle pero no tuvo amor para curarle. Nosotras recordamos esa época, porque hicimos su acogida cuando MasVida supo que había esperanza en esos dos kilos de cachorro enfermo. Fueron meses duros, raros… Ruffus tuvo mucha suerte, pero sobre todo tuvo fuerza para superar su enfermedad. Y cuando nos dimos cuenta que nos teníamos que separar de el, fue imposible, no hubo manera, llevaba con nosotras casi un año y no existía ya un día a día sin el. No se parece en nada al perro que era cuando llegó a casa, ahora es puro nervio, todo carácter, es fuerte, es inteligente, es puro amor, es sociable, es indispensable en nuestras vidas. Juega con sus hermanos de acogida, ya pesen 5 kilos o 30, le gusta pasear por la noche, al fresco y si no llueve, disfruta con sus juguetes favoritos, es un glotón de cuidado, es el benjamín de la familia, el consentido, el príncipe de la casa… es mi patatita, tan bello como él solo puede ser. Y mientras escribo esto, sigue aquí, entre mis piernas, bostezando en su cuna favorita, una cuna que, gracias a MasVda que le dio una oportunidad, va a durarle muchos años. Ruffus tuvo mucha suerte, pero no tanta como nosotras que disfrutamos de el cada día…”

Davinia y Xiomara

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